Archive for 11/11/06
Posesión
Avel.li: Tu ets més que la meva promesa, Noemia.
Noemia: Sóc més i no sóc tant. Ells no volen que en casi amb tu, i jo ja sóc teva, Avel.li. Vols sort més trista que la meva, que m’he anat a enamorar d’un que no té de viure a la meva terra, i he estat bojo d’estimar-lo tant abans de saber si podia ser el meu home?
Avel.li: Sóc teu com tu ets meva!
Noemia: Quan una noia estima boja un home, ell pot dir que és seva; una noia no pot dir mai que un home sigui seu.
“El gran Aleix”
Joan Puig i Ferreter
Avelino: Tu eres más que mi prometida, Noemia.
Noemia: Soy más y no soy tanto. Ellos no quieren que me case contigo, y yo ya soy tuya, Avelino.Quieres suerte más triste que la mía, me ido a enamorar de quien no va a vivir en mi tierra, y ¿he estado tan loca de amarlo antes de saber si podría ser mi hombre?
Avelino: ¡Soy tuyo como tu eres mía!
Noemia: Cuando una muchacha ama como loca a un hombre, él pude decir que se suya; una muchacha no puede decir nunca que un hombre sea suyo.
“El gran Alejo”
Joan Puig i Ferreter
Parte de este diálogo pertenece a la obra supracitada. El ambiente en el que se desarrolla la obra, corresponde a la Cataluña, y por extensión a la mayor parte de la sociedad de finales del siglo XIX y principios del XX.
Me ha llamado poderosamente la antención las palabras de la protagonista femenina de la obra. ¿Por qué ocurre que la idea de posesión por parte del hombre sobre la mujer, persista todavía hoy? Es un concepto machista de la sociedad, totalmente. El género masculino, posee, literal y figuradamente a la mujer. Tanto por sexo como por actitud. ¿Nos suena aquello de “la maté por que era mía?
Si sucede el caso contrario, se dice que el hombre es un calzonazos, que está dominado por la mujer y en esta sociedad machista es un oprobio.
Lamentablemente, hombres y mujeres, no saben vivir en paridad, igualdad, de condiciones. Como apunté en otra ocasión, solo la madre naturaleza, debería establecer los límites que entre algunos hombres y algunas mujeres existen.
El termino posesión, poseer, puede ser a la vez denostable como apreciable. Cuando la posesión significa sometimiento y acatar sin derecho a réplica la voz del otro, no es más que esclavitud. Cuando ser poseído, significa recibri la atención que cualquiera de nosotros dispensa a lo que ama y aprecia. Mimo y protección, ¡bienvenida sea!
Sólo que hoy por hoy, sigue vigente las palabras de Noemia. El hombre, el macho, y junto con él la sociedad, se cree amo de la mujer, y ésta, por acatar la corriente de la misma sociedad, se deja sujetar. En la inmensa mayoría de los casos, pobre de ellas si no lo hace. ¿A cuántas ascienden ya las mujeres asesinadas por su pareja?
¡Hasta cuándo seguiremos con esa estúpida, arcaica y desfasada idea!
¡Hasta cuando nos quedaremos cruzados de brazos! ¡Hasta cuando seguiremos siendo una sociedad de hace un siglo!
3 comments Noviembre 11, 2006

