Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino; ella, por otro;
pero, al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: ?¿Por qué callé aquel día?
Y ella dirá: ?¿Por qué no lloré yo?
Si de algo me arrepiento en esta vida, es de no haber estudiado cuando tuve la posibilidad de la escenografía. Eso fue allá por el año 1978, cuando en el Institut del Teatre, entre otros impartía clases, el magistral Fabià Puigcerver.
Nos dice la RAE bajo el apartado de “escenografía”:
escenografía. (Del gr. σκηνογραφία). 1. f. Delineación en perspectiva de un objeto, en la que se representan todas aquellas superficies que se pueden descubrir desde un punto determinado.2. f. Arte de proyectar o realizar decoraciones escénicas.3. f. Conjunto de decorados en la representación escénica. 4. f. Conjunto de circunstancias que rodean un hecho, actuación, etc.
Y realmente es un arte, el de poder representar en un teatro, los diferentes escenarios donde se desarrollan la acción de la obra.
Debo reconocer que en mi caso, me he “tragado” muchas obras de teatro que apriori no me interesaban, por el mero hecho que la escenografía estaba hecha por algúnn “grande”.
Desde las espléndidas y mágicas escenografías realizadas por el mencionado Fabià Puigcerver para el Teatre Lliure, hasta las mega-escenografias confeccionadas para el faraónico Teatre Nacional de Catalunya, he podido ver, creo yo de las mejores que se han podido ver.
De los españoles, a parte del ya mencionada Fabià, podemos añadir a Jon Berrondo, a Paco Azorín, Estel Crisià y Max Glaenzel y otros más que me dejo en el tintero.
De los extranjeros, puedo recordar las soberbías obras de Ezio Frigerio (a las que debo añadir los no menos excelentes figurines de su esposa Fanca Squarzapino) y Richard Peduzzi. De los primeros son notables los trabajos efectuados para J.Mª Flotats (“La Gaviota” de Chéjov) y para Nuria Espert (“Tosca” “La casa de Bernarda Alba”), mientras que Richard Peduzzi podemos destacar la al mismo tiempo inmensa y simple del montaje de Patrice Chereau “Hamlet”, representando en el Mercat de les Flors de Barcelona. Sin olvidar a Jean Pierre Verger colaborador habitual de Georges Lauvadant.
Podría hablar tanto y tanto, que sería interminable. De ahí que posiblemente sea más práctico, abrir un apartado donde relacionar cada uno de ellos y sus mejores (subjetivamente hablo) vistas.
Si alguien desea saber algo más también podría visitar la página web dedicada a los Premios Max de teatro.
No me gustaría finalizar, sin dejar de recordar, que los madrileños, tenemos la gran oportunidad de ver parte de la excelente obra de Ezio Frigerio, en una muestra que le ha dedicado el Ajuntamiento de Madrid, en el Centro Cultural de la Villa.
Así mismo podemos leer una entrevista publicada en “El País” en el día de hoy.
Espero, paséis un rato agradable vistando los enlaces.
Aquí unos minutos de una ópera donde la escenografía es de Ezio Frigerio y el vestuario de Franca Squarciapino.