Archive for 26/11/06
EPITAFIO
Durante mucho, mucho tiempo, una de mis piezas favoritas de música clásica, fue el Adagio de Albinoni (utilizado por Peter Weir en “Gallipoli”), cada vez que la oía, se me erizaba el pelo de los brazos. Era tanto así, que siempre decía que, me gustaría que en mi entierro fuera la música que sonara. Eso fue hasta que, en el concierto celebrado en el Auditorio de Madrid, en recuerdo a las víctimas del 11-M, oí o más bien reparé en otro adagio, esta vez el de Barber. En aquella ocasión la orquesta fue dirigida por Inma Shara – una espiga de trigo bailando alrededor de las notas musicales- y me subyugó.
Desde entonces, no hay momento en que pueda escucharlo para dejarme transportar, llevar de una forma mágica. Me parece estar viendo la escollera de un puerto, contra la que baten rítmica y metódicamente las olas del mar, tras él, el sol va descendiendo paulatinamente, pintando de oro y naraja la superficie de agua, sin embargo un lígero viento hace que las olas empiezen a tomar altura y ese viento continúa azotando el mar, haciendo que la olas tomen altura y rompan con más violencia contra las rocas. El viento se intensifica, así como el oleaje y el batir de las olas contra la escollera. Llega un momento de extrema violencia del mar contra la piedra, gotas de agua y espuma salpican a todo quien desde la distancia observa impresionado el espectáculo, parece que no se va a detener nunca hasta que llega un momento de máxima intensidad -ese violín tensado al máximo- y silencio. Tras ello todo vuelve poco a la normalidad y el mar vuelve a ser esa superficie lisa de agua, ahora ya oscura por la noche que ha caído.
Así, también me imagino la vida; un comienzo plácido para dar a continuación un lucha por la supervivencia hasta que llegamos a la cima con todo nuestro esfuerzo para después ir poco a poco cayendo hasta morir. Sería la banda sonora que me gustaría tener el día que dijera adiós a este mundo. Si alguien lee esto y está ese día, ya lo sabe.
Esta versión, mágnifica, además está interpretada por los bailarines del Kirov. De verdad no os la perdáis.
5 comments Noviembre 26, 2006
“El divino Javier, perdón, impaciente, perdón, Javier”
Si bien no todos, muchos de nosotros sabemos que en este 2006, se cumplen 400 años del nacimiento de San Francisco Javier (7-4-1506 a 3-12-1552). Mi santo. Hace cosa de un año, sabiendo que existía una obra de teatro, “El divino impaciente”, que versaba sobre el susodicho, insistí e insistí (impaciente) por que me la regalaran, y finalmente llegó el día 3-12-2005. Después de tanto insistir, efectúe la lectura en estos días -no podía dejar pasar más de un año y especialmente en este año- y.. ¡me gustó!
Obra de José María Peman, los más mayores recordarán la serie de TVE “El Séneca” de la cua lmi abuela era una adicta, escrita en verso, resulta muy grata de leer y desprende sin la tan temible moralina, unas lecciones muy valiosas para el vivir de cada día.
La forma de describir el carácter y la personalidad del santo, perdonar la falta de modestia, me recuerda de alguna manera mi caracter. Como se decía antes “Doctores tienes la Santa Madre Iglesia” que podrán corroborarlo.
Nos muestra un hombre de carácter, decidido y con una fuerte personalidad, un hombre que cree estar en posesión siempre de la verdad y es más le gusta discutir y debatir todos los asuntos. ¡Vamos casí como yo!
Me gustaría citar algunos pasajes de la mencionada obra, algunos son positivos, otros negativos que me han llamado la atención, pero no voy a ser yo quien los califique.
Ignacio:
¡Que abismo
disimulado y profundo!
¿Qué importa ganar el mundo
si te pierdes a ti mismo?
—-
Ignacio:
No quito
nada a tu afán generoso;
pero te quiero… un poquito
menos dado a lo extremoso.
—-
Dama:
Cállense, que el discutir
no termina como empieza.
—-
Javier:
Soy más amigo del viento,
señora, que de la brisa…
¡y hay que hacer el bien deprisa,
que el mal no pierde momento!
—-
Javier:
¡Buen modo
de celar las cosas santas!
Por evitar sacrilegios,
que la procesión no salga;
por no irritar a lo malo
que lo bueno no se haga.
—-
Javier:
Perdón:
¡como esos gritos me dais!…
¿O es que con gritos pensáis
robustecer la opinión?
Por no abrumar los dejo aquí, son solo algunas “perlas” que contine el texto.
Realmente vale la pena, a todos los amantes de la literatura, perder/ganar algunos minutos en su lectura.
Nota más frívola el significado del nombre Javier:
- Nombre Masculino de origen Vasco. Del vasco casa nueva
Naturaleza emotiva y activa. Se expresa por medio de la perseverancia, las asociaciones, el planteamiento y el asentamiento. Ama las innovaciones y las realizaciones. Le gusta ser asistido y apoyado.
Se amolda a todo. Se expresa en la jovialidad, la amenidad y la prodigalidad. Ama la dignidad y el renombre, lo bello, lo que crece y engrandece.
Es mente de pensamiento firme. Se expresa como pensador ágil, con capacidad analítica y tendencia a armonizar contrarios. Recibe impulso en las empresas que requieren de tacto, diplomacia. Amplia comprensión, penetrante adaptación y fusión de lo ancestral y lo actual. Ama complacer y recibir.
Podría destacar en profesiones como estadístico, contable, empleado, diplomático, bibliotecario, músico, político, pintor, escultor o mediador de paz.
4 comments Noviembre 26, 2006
“Robinson”
Curiosa la vida de pareja. Con frecuencia cuando tomamos la arriesgada decisión de vivir con otra persona, no contamos que de esa unión cada uno de nosotros aportaremos el 50 % de ella. Y tampoco contamos que, en realidad cada uno de nosotros, por muchos gustos y semejanzas que tengamos, somos únicos e irrepetibles, por lo que contribuímos con nuestras virtudes y defectos a ese todo general. Orden/desorden. Madugar/Levantarse tarde. Trasnochar/Acostarse tarde. Poco hecha/Pasada. Poco a poco, como si se hubiera instalado un metrónomo entre los dos, ambos ritmos se va acompasando, hasta que conservando su individualismo, suenan los más parecido a uno solo. Toma su tiempo, a veces puede pareceer que demasiado, pero si uno insiste y persiste, es posible llegar a lograrlo.
Sin embargo, ocurre a veces que en ese intento de acompasar dos vidas a una, suceda un caso curioso. Por aproximarse uno al otro, se distancian. Uno va en pos del otro, cuando el otro va en su busqueda. Como dice la letra de la canción: “son dos olas ciegas que se van a encontrar”, nunca. Cada una de ellas estallará en la orilla de la playa, levantando un multicolor arcoiris de espuma, para luego dejar paso a la siguiente, y así sucesivamente.
Cuantas parejas, pueden haber roto, por no encontrar ese anhelado vaivén juntos. Porque cuando se encuentran en una orilla, el otro está en la orilla opuesta. Y ambos gritan: “No puedo más”
Titulo original de la canción: “When love is not enough”
5 comments Noviembre 26, 2006


